Psicólogo deportvio
JAVIER DIAZ MONTOYA
PSICÓLOGO DEPORTIVO
El fútbol base atraviesa una etapa llena de retos que no siempre se ven en el marcador. Presión por ganar, expectativas desmedidas, frustración por no jugar, falta de gestión emocional y un entorno que muchas veces olvida que hablamos de niños y niñas en proceso de formación. Para entender mejor estas problemáticas y ponerles nombre, hemos entrevistado a Javier Díaz Montoya, psicólogo deportivo, con quien analizamos de forma clara y sin rodeos la realidad del fútbol base actual.
Durante la charla abordamos cuestiones clave como el impacto de la presión externa, el papel que juegan las familias y los entrenadores, la importancia de la salud mental en edades tempranas y cómo crear contextos deportivos más sanos, donde el aprendizaje y el disfrute estén por encima del resultado. Una entrevista imprescindible para todos los que formamos parte del fútbol base y queremos contribuir a un desarrollo deportivo y personal más equilibrado.
¿Cuál es el principal problema psicológico que detectas hoy en los niños y niñas que practican fútbol base?
Hoy en día, pese a mi corta experiencia como Psicólogo Deportivo, es fácil detectar cómo tantos niños tienen problemas a la hora de gestionar la tensión o nervios precompetitivos. Lo podemos ver en esos niños y niñas que entrenan mejor que juegan, en esos niños que les cuesta entrar a los partidos y necesitan 10-15 min para conectar con el juego, o en esos jugadores que bajan significativamente su rendimiento en los partidos más difíciles comparado con el desempeño que suelen desarrollar en el resto de partidos.
¿Cómo influye la presión de padres y entrenadores en el disfrute y la motivación de los jugadores?
Pues los padres como figuras fundamentales dentro de la vida de los niños y niñas, y los entrenadores como referentes principales en el desarrollo del juego, tienen una influencia muy importante en el disfrute de los niños. Los comportamientos o comentarios de padres y entrenadores pueden condicionar a un niño a la hora de jugar, ya sea para bien o para mal. Por eso, es de vital importancia hacer conscientes a padres, madres y entrenadores de esto, y darles herramientas para que puedan influir de la mejor manera posible.
¿Qué consecuencias puede tener priorizar el resultado por encima del aprendizaje en edades tempranas?
Priorizar el resultado por encima del aprendizaje puede ser problemático a cualquier edad, puesto que los resultados no los puedes controlar al 100%, hay que tener en cuenta que los rivales también influyen en estos resultados. Sin embargo, el aprendizaje es algo mucho más controlable, y también un indicador mucho más ajustado para medir la mejora de un equipo.
Por otro lado, priorizar los resultados antes que el aprendizaje puede provocar frustraciones, disminuir la motivación y el disfrute de los jugadores, e incluso empeorar la relación entre los jugadores y la relación de los jugadores con el entrenador.
¿Cómo se puede ayudar a un niño a gestionar la frustración cuando no juega o cuando pierde?
Primero, hay que validar esa emoción que siente el niño porque es coherente con la situación que está pasando. Luego, es importante que el jugador comprenda que un resultado o una situación no define quién es cómo futbolista. Y por último, centrarnos más en los aprendizajes que en los resultados.
¿Qué papel debería tener el entrenador en el desarrollo emocional de sus jugadores, más allá del fútbol?
El entrenador tiene un papel fundamental en todos los aspectos del futbolista, incluido el plano emocional. Asimismo, el entrenador tiene que tener en cuenta y tratar de trabajar el desarrollo emocional de jugador. Cuando hay una relación de confianza entre el jugador y el entrenador, si el entrenador realiza un acercamiento al jugador para tratar aspectos emocionales normalmente será bien recibido, y si se realiza un buen trabajo podrá ser determinante a corto y largo plazo.
¿Que tan importante es tener un psicólogo deportivo en la estructura del club?
En la actualidad se ha demostrado lo importante que puede llegar a ser un psicólogo en cualquier tipo de organización, no es casualidad que en los departamentos de recursos humanos suela haber un psicólogo. Eso sí, debe de ser un buen psicólogo, de lo contrario podría incluso causar el efecto inverso.
En concreto en un club deportivo, un psicólogo sirve de apoyo para entrenadores, optimiza el desarrollo de los jugadores (jugador sano mentalmente progresa más y disfruta más), previene y detecta problemas (ansiedad, bullying, …), eleva el rendimiento, y también puede involucrar a las familias en el aprendizaje de sus hijos (a través de talleres educativos).

